Hay momentos en los que todo se siente más intenso. Hay menos paciencia, más irritabilidad y una sensación de calor en el cuerpo, especialmente en la cabeza. Cosas que antes no te afectaban ahora molestan, y muchas veces no sabes muy bien por qué. No es casualidad. Hay una energía activándose, y el cuerpo la está sintiendo antes que la mente. Pero esto no va solo de “energía”. Va de algo más profundo. Porque ese fuego no aparece de la nada, sino que activa lo que ya estaba de